Alejandra Rodríguez

El presidente de la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura, Dr. Huníades Urbina-Medina, manifestó la preocupante situación que afrontan los pequeños pacientes.

En el marco de la conmemoración del 80 aniversario de la sociedad médica, se refirió a las precarias condiciones que prevalecen en el sector y sus deficiencias.

“El problema con el sector salud es que está desasistido y no se ha priorizado la prevención, dejando de lado las jornadas de vacunación lo que ha provocado las distintas epidemias que han afectado fuertemente a los infantes, como el sarampión y la difteria”.

Aseguró que estas enfermedades son principalmente las que presentan con frecuencia los pacientes, los cuales no son debidamente asistidos debido a la inhabilitación de los espacios necesarios para su tratamiento, aunado a la falta de insumos.

Urbina-Medina se pronunció acerca de la ausencia de la dieta balanceada como un factor que ha propiciado el aumento del índice de vulnerabilidad, pues la mayoría de los niños ingresados a las unidaes hospitalarias presentan una condición nutricional deficiente y no se les puede brindar una alimentación adecuada en caso de ser internados.

Informó sobre el incremento del índice de mortalidad infantil. Aproximadamente por cada 1.000 nacimientos se registran 61 muertes, “causadas en primera instancia por enfermedades crónicas cancerígenas y patologías congénitas, posteriormente siguen las enfermedades infecciosas como la diarrea, neumonía, hepatitis, siendo las cuatro últimas posibles de prevenir”.

Instó a las autoridades de Salud a fomentar la prevención con jornadas de vacunación y capacitación, además de la optimización de las instalaciones medicas.

Urbina-Medina lamentó la migración del talento médico venezolano en esa especialidad. “La situación que afronta el país ha impulsado el desplazamiento de más de 22.500 profesionales del gremio aproximadamente, según la Federación Médica Venezolana, dejando penosamente a Venezuela si una porción importante de la generación de relevo”.

Aseveró que el traslado de los jóvenes médicos representa una pérdida para la nación debido a que ejercen la profesión en lugares que no invirtieron en su preparación pero se benefician de sus capacidades. Los especialistas son atraídos por mejores oportunidades y el bienestar que ofrecen territorios extranjeros.

Uno de los hospitales afectados por la emigración es el centro Materno Infantil Ana Teresa de Jesús Ponce, en Macuto, estado Vargas, el cual se encuentra en una situación preocupante debido a que 30 de los residentes que se desempeñaban en labor médica completa desde comienzos de este año 2018 se negaron a continuar su labor por el mes de diciembre, dejando sin personal las áreas de emergencia y pediatría, según informó Henry Rodríguez, director encargado del centro médico.

Por esa razón, dijo, fueron habilitados 30 cupos, 15 para el área de pediatría y 15 para sala de parto respectivamente.

Por su parte Urbina-Medina aseguró que la situación económica es la principal causa que afecta a los profesionales “lo ideal es prepara a los jóvenes para que ejerzan en nuestro país, pero ellos al no ver oportunidades, ni garantías que le sustenten los bienes básicos, claramente cambian su rumbo a un destino que si le ofrezca bienestar profesional”.

A pesar de la salida de los especialistas, se encuentran registrados en la sociedad civil mas de 4 mil pediatras , cifra que supone un aumento por los que se encuentran en formación universitaria. Se espera una distribución adecuada de los facultados a las zonas mas apartadas, lo cual representaría un avance en el sector, beneficiando a los pacientes que se encuentran en zonas aisladas.

Reiteró la importancia de la prevención que debe ser impulsada por el Ministerio para la Salud, para así alcanzar una solvencia médica aceptable. Aseguró que desde la Sociedad de Pediatría continuarán con el ideal preventivo a pesar de que para lograr materializarlo deben asegurarse herramientas y recursos necesarios

FUENTE: www.2001.com.ve