Si en la familia hay niños y adolescente es el momento de tener una charla acerca del consumo de alcohol, sin embargo, para los padres o representantes puede ser algo difícil de tratar.

“Dar a conocer los efectos que tiene el consumir alcohol en el organismo es esencial” comenta el psicólogo Gerardo Tálamo.

Entre esos efectos está el consumo simultáneo de tabaco, drogas, aumenta el riesgo de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), embarazos no deseados, también se puede presentar comportamientos violentos, bajo rendimiento y deserción escolar.

En Venezuela se estima que el inicio del consumo de alcohol está, en promedio, entre los siete y ocho años de edad promedio, mientras que el consumo regular se encuentra entre los 11 y 12 años.

La pregunta es ¿Por qué beben? El especialista indica que muchos de estos niños y adolescentes beben a temprana edad debido a que necesitan aceptación social, tienen miedo al rechazo, para desinhibirse, se encuentran en la búsqueda de riesgos, para sentirse adultos, obtener placer, otros tienden a caer porque desean huir o refugiarse ante los problemas.

Hablar sin tapujos

os profesionales pueden sugerir o recomendar una manera dinámica para hablar con los hijos sobre el tema. Pero se debe tener en cuenta que la información llegará depende de las características del adolescente.

“Incentivar el miedo en el joven no logrará un cambio” explica Gerardo García, especialista en consumo sustentable de alcohol de Empresas Polar, el cual agrega que “se debe de hablar sobre el consumo de alcohol y sus efectos, demostrando cuales son los principales problemas de salud que acarrea su consumo”.

Agrega que hablar con el joven sin rodeos, de manera natural y entendible es la clave para tratar el tema.

“Explicarle lo que sucede cuando se bebe, puede ser una herramienta eficiente, ya que con ella tendrá en cuenta cuales son los niveles del consumo”, indica.

Alerta que como padre o representante se debe estar siempre alerta a la señal de posible ingesta de alcohol.

“Al descubrirlo entrar en pánico solo empeorará la situación , sobre todo si lo está haciendo a escondidas, lo principal es saber por qué lo está haciendo”, comenta García.

Recomienda que lo primero que se debe hacer es ofrecer apoyo bajo supervisión y si de tomar riendas en el asunto se trata, se debe ser firme en todo momento y establecer normas claras, razonables y aplicables.

Insiste en que los padres tienen toda la capacidad de establecer limites sin dejar a un lado la confianza que se ha establecido entre ambos.

Asimismo García advierte que los tonos autoritarios se pueden volver un enemigo, por lo que es mejor evitar sermones. “Tener una actitud calmada y de diálogo puede hacer la diferencia en las charlas. Lo recomendable es comportarse con entereza y hablar con honestidad”, concluye.

Fuente: www.eluniversal.com