El pasado jueves 16 de noviembre Julio Fermín, Coordinador General del Equipo de Formación Información y Publicaciones (EFIP), expuso  en el Seminario Nacional Venezuela: Políticas Públicas de Juventud (SNVPPJ), los resultados generales de las investigaciones del Observatorio Social de la Juventud Venezolana desde sus cinco variables: educación, trabajo, salud sexual y reproductiva,  violencia y  participación.

El desafío de la educación venezolana: Fermín relató los avances de la educación venezolana en los últimos 15 años, con el mejoramiento de indicadores como: prosecución escolar, deserción, repitencia y matrícula universitaria. Exaltó que Venezuela es uno de los países que más gasta en educación (6.9% del PIB).  No obstante, planteó los desafíos de la calidad educativa: “Lo que se aprende en la escuela está divorciado de la realidad inmediata de la comunidad, de la ciudad y del país (…)  a medida que aumenta el nivel educativo, aumenta el desempleo ¿Cómo podemos alinear la educación con la economía? ¿Cómo podemos promover un desarrollo sostenible?”. Instó a fortalecer la direccionalidad del Estado sobre la gente que se forma, dado que mucho de los jóvenes educados en universidades públicas, emigran a países donde han recortado el gasto en educación.

Sobre el trabajo y la juventud: En Venezuela el desempleo en la población joven dependiendo de la zona, puede duplicar y hasta triplicar el porcentaje de desempleo de la población adulta. Variables como pobreza y género femenino, pueden disminuir más la  posibilidad de inserción laboral. Fermín afirma: “los jóvenes son víctimas de un círculo vicioso: No pueden tener empleo porque no tiene experiencia, pero tampoco existen oportunidades para desarrollar esa experiencia”.       

Reconoce que el problema de empleabilidad juvenil es estructural, pues a pesar de la existencia de misiones sociales anteriores como Vuelvan Caras y Che Guevara, o de los programas más recientes como Jóvenes de la Patria, Jóvenes del Barrio y Chamba Juvenil, la tasa de desocupación juvenil no cede. Destacando que en el país 24,5% de los jóvenes entre 15 y 30 años de edad, trabajan por su cuenta, muchos de ellos sin seguridad social, algunos encajando en perfiles de pobreza.

El embarazo adolescente problema con solución: Enfatizó que Venezuela lidera el embarazo adolescente en Suramérica, y que desde la experiencia de EFIP la mejor estrategia para disminuir este indicador es desarrollar en los adolescentes, sus proyectos de vida y trabajar en la creación de oportunidades laborales para ambos géneros, como se propone en el Plan Nacional de Prevención del Embarazo Adolescente

La violencia afecta más a los hombres: Alertó sobre el aumento la mortalidad y morbilidad de la población masculina entre 20 y 30 años de edad, recordando que el fenómeno de la violencia es la principal causa de discapacidad, en la población masculina, influyendo en su capacidad de desarrollo productivo e inserción laboral. También precisó que la edad promedio de muertes violentas en instituciones penitenciarias es 28 años, reflexionando que los jóvenes también son el grueso de la población carcelaria.

Participación: Fermín calificó el Servicio Comunitario de las universidades y la Labor Social de los liceos, como acciones de inmenso valor para promover la participación en los jóvenes. Expresó su preocupación sobre ausencia de los jóvenes en las asociaciones tradicionales: los sindicatos, consejos comunales, asociaciones culturales, entre otras. Sumado a la lamentable participación en la economía especulativa, como “bachaqueros”.

Otra problemática fue observada en la participación de los jóvenes en el mercado laboral: “… las empresas están demandando gente que no se está formando, y las personas que se están formando, se dan cuenta que no existe su contraparte en las empresas, ese divorcio que hay entre educación y economía es muy fuerte y es necesario trabajarlos planes de empleo…”.

Finalizó precisando tres puntos claves para el aprovechamiento del  Bono Demográfico: la disminución del embarazo adolescente, la disminución de condiciones de discapacidad por hechos de violencia en la población joven, y el apoyo institucional a la producción de riqueza de los jóvenes mediante el financiamiento de proyectos de emprendimiento.

El coordinador General del EFIP, exhortó a los ponentes e instituciones presentes seguir el  trabajo del Observatorio Social de la Juventud Venezolana (www.efipobservtorio.org.ve), enfatizando la importancia de continuar la articulación entre el Gobierno y la Sociedad Civil para el desarrollo efectivo de políticas públicas para la juventud.

Texto: Fernando Payares